Lo que llevo en mi neceser
Siempre pienso que me encantaría ver el neceser de las personas, es algo tan íntimo que te puede contar muchísimo de la persona. Qué lleva, si es limpio, ordenado, qué marcas consume. En mi neceser conviven productos que uso a diario. Rowse y Aesop están entre mis habituales. Pero para mí, como diseñadora, además de lo que contienen, me interesa cómo están diseñados.
La importancia de un buen packaging
Antes de decidir siempre si incorporo algún producto, me paro a pensar si realmente tiene sentido incorporarlo. No solo me baso en mi tipo de piel, apuesto también por rutinas mínimas, poco invasivas y, en la medida de lo posible, respetuosas con el entorno. Por eso es clave que, además de sentir afinidad con la marca, me fije en los materiales y el impacto.
Quizá puede parecer excesivo, pero también aplico otro filtro que me parece importantísimo y que me encanta cuidar. Pienso en qué imagen querría que se llevara de mí un desconocido si perdiera mi neceser. Me imagino que lo abre y tiene que conocerme a través de él. Busco que sean marcas y productos en los que pueda sentirme reflejada.
Rowse es una de esas marcas y uso varios productos en mi rutina, entre ellos el contorno de ojos porque ha sido un antes y un después. No sólo me gusta cómo comunican, si no que me siento muy reflejada con los valores.
Hay packagings que sigo mirando muchísimo después de haber decidido qué producto comprar. Y por ejemplo, las cajas de Rowse son el ejemplo perfecto de ello porque son un elemento más de decoración en mi baño y neceser. Me paro a observar qué permanece cuando el envase sale de la fotografía y entra en un baño de verdad, entre otros objetos y otras rutinas.
- 01 Las reflexiones de Leti Sala en este libro, un antes y un después.
- 02 Un buen packaging es esto.
- 03 Un detalle de mi baño.
Aesop y el paso del tiempo
Aesop es otra marca que me encanta por lo que cuenta y cómo lo cuenta. En concreto uso varios productos:
01. el limpiador milk
02. el retinol
03. el bálsamo de labios
04. la crema de manos
Creo que es de las marcas que más me gustan del mercado desde siempre y un precedente para muchas que han venido después. Reflexiono mucho en cómo pasa el tiempo y cómo saben perdurar. Para mí es un ejercicio fantástico porque una etiqueta tiene muy poco espacio para explicar mucho: qué es el producto, cómo se usa y a qué marca pertenece. Y me fijo muchísimo en cómo conviven esas necesidades con el papel, el color y la forma del packaging. Son decisiones que parecen pequeñas pero el impacto es brutal, porque la realidad es que terminan acompañándote cada mañana y cada noche.
- 01 Algunos de mis imprescindibles de Aesop.
- 02 Elijo también los materiales.
Como siempre en la vida, en el baño también sigo mirando como diseñadora. Es un espacio de la casa que me encanta, porque es donde me hago mis rituales. Donde apago el ruido del día y encuentro la calma que necesito obligándome a parar y cuidarme.
No solo elijo las marcas de los productos que me aplico, también me fijo muchísimo en los materiales que me acompañan. Intento apostar por madera, bambú y fibras naturales para dejar de lado siliconas, plásticos y otros derivados. No es solo un tema moral, son materiales que con el paso del tiempo te cuentan una historia. Cambian y envejecen contigo y me parece poético.
- 01 Frama también me encanta.
- 02 Una de mis gua sha.
- 03 Otro de mis indispensables de Rowse.
- 04 curated by tiene selecciones super top.
Referencias que se quedan fuera del neceser
También están las marcas que no uso, pero que miro y sigo muchísimo. Soy una apasionada del diseño, así que siempre estoy fijándome en estudios y proyectos. En cómo nombran los productos, cómo escriben, las fotos que eligen. Muchas veces aprendo más observando durante un rato un buen packaging o un buen ejercicio de diseño que de un libro.
Me gusta pensar en quien diseña una etiqueta que voy a leer medio dormida por la mañana: qué deja en primer plano, qué tamaño da al texto, cómo ordena tanta información en tan poco espacio, por qué elige los papeles qué elige y apuesta por unos colores y no otros. ¿Qué le lleva a tomar cada decisión? Me lo imagino en su escritorio, detrás de una pantalla y con mil pruebas de impresión. Al final, va a vestir mi baño y mi neceser cuando voy de viaje.